Datos estadisticos en la pornografía mexicana

Es fácil dejarse llevar por los planos, por los rostros de nuestras actrices, por sus ardientes curvas. Y allí perdernos, sin profundizar en más. En este caso, no nos dejaremos llevar y profundizaremos en su totalidad. El caso lo amerita.

Los videos porno mexicanos han logrado posicionarse en sitios de audiencias internacionales y masivas, y todo ello responde a una evolución marcada de la forma en que se producen los contenidos para adultos en este país. A continuación, analizamos –en datos y cifras- la evolución de la industria pornográfica mexicana (organizada o aficionada) y cómo ha repercutido en el liderazgo internacional que hoy tiene.

Producción en masa de contenidos

Para el primer dato de peso nos vamos con una opinión de los administradores de RedTube. Y es que según esta web, desde México se suben a su plataforma 10 videos porno mexicanos por día. Es decir: 3.650 videos nuevos cada año.

Sólo Estados Unidos da de alta más videos pornográficos en esta plataforma, según la misma opinión. Un dato que no es intrascendente, sino que marca la evolución que ha vivido la industria en México, donde los tabúes alrededor de la sexualidad han cambiado drásticamente.

Contenidos para públicos específicos

De esos 10 videos que se suben cada día desde tierras aztecas, ninguno o pocos de ellos son videos generalistas y vacíos de argumentos. Por el contrario, son videos para públicos muy específicos, y que van desde las colegialas hasta las infidelidades, pero siempre con el acento mexicano que tan bien ha caído en las audiencias internacionales.

Una evolución que no sólo es en cantidad, sino en calidad, ya que muchas personas prefieren los contenidos para adultos realizados en este país antes de los realizados en USA o España, pese a que ambos países tienen más tradición y más apertura con respecto a la pornografía.

Incremento de la participación del público joven

En promedio, la edad de los consumidores de la pornografía española es de 27.5 años de edad. En el caso de Estados Unidos, es de 26.3 años de edad. Pero, en el caso de México, esta cifra desciende estrepitosamente hasta los 23.4 años de edad, representando una cifra 15% menor al caso de España, y cerca de 12% menos que en el caso estadounidense.

La conclusión es sencilla: el público más joven busca, en el porno, contenidos frescos y novedosos, que despierten su interés. México ha logrado este objetivo particular. Y su industria evoluciona a ritmo de 10 por día.